Una universidad de Massachusetts desarrolla una cobertura que permite conservar mejor la fruta

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La revista Scientific Reports ha publicado recientemente una interesante investigación llevada a cabo por un grupo de investigadores biomédicos de la Universidad de Tufts, en Massachusetts, EEUU. Se trata de una cobertura especial basada en la seda que permite alargar la caducidad de la fruta aún manteniéndola fuera del frigorífico.

Los experimentos se han llevado a cabo con fresas, las cuales se han mantenido frescas durante una semana sin necesidad alguna de refrigeración. La vida post cosecha de las frutas es uno de los principales problemas a los que se tienen que enfrentar los productores de fruta a la hora de dar salida a sus productos. Según Naciones Unidas y la FAOla mitad de los cultivos de frutas y hortalizas del mundo se pierde en la cadena de suministro de alimentos, debido sobre todo, a un deterioro prematuro.

Es por ello que este invento puede ahorrar mucho dinero, pues garantiza que los productos lleguen a su destino en excelentes condiciones. Todo radica en la utilización de una sustancia hecha con proteínas de seda que es casi invisible, además de totalmente inolora.

Para llevar a cabo las pruebas, los científicos introdujeron fresas en una solución con un 1% de fibroína, un resistente material que es una de las principales proteínas de la seda. Esta cobertura se aplicó en cuatro ocasiones y aplicando vapor de agua para crear diversas capas de cobertura, sumando un total de 35 micras de espesor, es decir, un recubrimiento invisible.

Tras una semana dejando fresas tratadas y sin tratar en el mismo sitio (habiendo sido recolectadas en el mismo huerto y al mismo tiempo), pudieron comprobar que la textura jugosa y firme de las fresas tratadas era sumamente fresca, mientras que las que no habían recibido este tratamiento estaban deshidratadas, carentes del color saludable típico de las fresas frescas, y en definitiva, “pochas”.

Tras la exitosa prueba, decidieron probar la cobertura en racimos de plátanos, ya que estos también tienden a reblandecerse rápidamente. Y el resultado volvió a ser de nuevo, sorprendente, pues los plátanos que habían sido sometidos a esta cobertura no se pusieron blandos al transcurrir una semana.

Sin embargo, el experimento aún no ha finalizado, pues falta comprobar cómo afecta la cobertura al sabor final de los alimentos. Si las pruebas finales resultasen exitosas, se podría contar en un futuro con un sistema totalmente natural de conservación, sin sustancias químicas, que evitaría la cuantiosa pérdida de género que se sufre hoy en día en el mundo entero.

Esta proteína de la seda, la fibroína, es un material ampliamente utilizado en medicina desde siglos atrás, por ejemplo, como hilo para los puntos de sutura. El cuerpo humano no lo rechaza y lo elimina totalmente del cuerpo tras, como mucho, dos años. Hoy en día está considerado como un material prometedor para su empleo en tejidos y en medicina regenerativa.

Desde Naranjasyfrutas.com apoyamos totalmente estas investigaciones que evitan el despilfarro de alimentos y que no son perjudiciales para el medioambiente.

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