Naranjas de Valencia: Identificación Geográfica Protegida

Quienes han saboreado las naranjas valencianas, saben que no hay otras iguales. En toda España, al buscar en los supermercados estos cítricos, podemos encontrar más oferta de distintas partes del mundo, pero es la que nace cerca del Mediterráneo la que tiene un sabor inconfundible, dulce con un punto amargo, inimitable.

Con el objetivo de proteger la variedad de naranjas y limones valencianos se está intentando potenciar la marca ‘Naranja de Valencia’ de la mano de los responsables de la Identificación Geográfica Protegida (IGP).

No se trata solo de una Denominación de Origen. Es más allá, ya que enlaza con el comienzo de los cultivos de este cítrico en España y cómo es más que una leyenda que las naranjas de Valencia son las mejores que podemos encontrar en los mercados.

Se puede decir sin lugar a dudas que es la Comunitat Valenciana el lugar del mundo donde más arraigo tiene el cultivo de la naranja. Como explicamos en una entrada anterior hablando de la historia de la naranja, se comenzó a cultivar en España a finales del siglo XIV y principios del XV.

El escritor Francesc Eiximenis se refería a los huertos de naranjas y limones como las bellezas de esta tierra y Muntzer, en una obra publicada en 194, habla de Valencia como una zona fecundísima en naranjas, limones y cidros.

En la actualidad podemos encontrar en la Comunitat 85.000 hectáreas de naranjos, 83.000 de mandarinas y al menos 15.000 de limoneros dadas las ideales condiciones climáticas de esta tierra para su cultivo con una calidad excepcional.

¿Cuáles son las características de esos cítricos valencianos?

Según el Consejo Regulador, les diferencia del resto su piel fina, las pocas manchas que presentan y un color muy intenso. Los productos protegidos por la IGP son naranjas de los grupos Navel (Lane Late, Navelate, Navelina, Newhall y Washington Navel) y Blancas (Salustiana y Valencia Late), mandarinas de los tipos Satsuma (Clausellina, Okitsu y Owari), Clementinas (Arrufatina, Clementard, Clementina Fina, Clemenules, Esbal, Hernandina, Marisol, Orogrande, Oroval y Tomatera) e Híbridos (Ellendale, Fortune, Kara, Nova y Ortanique) y los limones de los tipos Fino (Mesero) y Verna.

Esta IGP de Cítricos Valencianos es una forma de defender y proteger el cultivo de esta increíble variedad de cítricos y de asegurarnos que nadie se atribuye el mérito de tener la mejor naranja del mundo, porque sin duda, esa está en Valencia.