La transformación digital, un gran reto para la agricultura

Agricultura

La agricultura tradicional debe enfrentarse a uno de los grandes retos del siglo XXI: la revolución de Internet. 

 

La agricultura tiene por delante los desafíos que suponen los cambios que se producirán en la plantación y recolección de alimentos en el futuro. Este progreso estará protagonizado por el uso de la agrotecnología, la robótica, la información y el marketing digital.

 

La digitalización es cada vez más necesaria en el desarrollo de las actividades agrícolas. Permite anticiparse a las demandas emergentes de los clientes y a los constantes cambios tecnológicos. 

 

Este proceso ha cobrado todavía más importancia con la llegada del COVID-19, ya que muchas empresas han tenido que acelerar la transformación digital para asegurar la continuidad de sus negocios. De hecho, la compra por Internet aumentó un 86% durante la cuarentena y va a seguir creciendo, según un informe realizado por Nielsen Iberia.

 

La agricultura no puede quedarse fuera de este cambio. Las empresas del sector agrario deben unirse a la revolución digital para garantizar su permanencia, sostenibilidad y competitividad en el mercado.

 

Además, la transformación digital ofrece grandes ventajas para los agricultores

 

El uso de las aplicaciones digitales facilita la recogida de información sobre cada una de las actividades del campo. Gracias a este nuevo conocimiento, se pueden simplificar las tareas y mejorar el rendimiento de la producción. 

 

El análisis de datos permite ahorrar gastos en recursos ineficientes. Asimismo, las estadísticas aportan más seguridad en la toma de decisiones. 

 

Por ejemplo, se puede saber la cantidad exacta de producto que necesita cada planta del cultivo.

 

Las nuevas tecnologías también favorecen la llegada de los jóvenes profesionales al mundo agrario, lo que garantiza un relevo generacional. 

 

Por su parte, el marketing digital ayuda a crear una mejor imagen de marca y facilita el contacto directo con los consumidores finales. 

 

En el contexto actual se cumplen las condiciones indispensables para que se produzca la transformación digital en el sector agrario. Así lo indica el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

 

No obstante, para llegar a esa transformación, hay que superar tres grandes retos: 

 

El primero es garantizar el acceso a Internet en todas las zonas rurales. La falta de cobertura y de velocidad de conexión son un problema que imposibilitan las actividades digitales. 

 

El segundo es conseguir los medios y las ayudas necesarias para que las empresas inviertan en la transformación digital. Las subvenciones de la Unión Europea y del Gobierno son esenciales para que los agricultores puedan hacer frente a este desafío.

 

Y el tercero, es fomentar la formación adecuada y la contratación del personal cualificado, para que las explotaciones agrarias puedan hacerse un hueco en el mercado del futuro.