La agricultura ecológica: una opción sostenible para rentabilizar las cosechas

Agricultura

La agricultura ecológica podría ser la solución al problema de competencia desleal en el mercado de las frutas y verduras.

 

Los agricultores se siguen enfrentando al gran problema de establecer precios a la baja para poder vender su cultivo. Esto genera tan pocos beneficios, que apenas se recupera la inversión a final de temporada. 

 

¿Qué es la agricultura ecológica

 

Es un sistema agrario que busca la obtención de alimentos de máxima calidad. Se consigue mediante la producción sostenible, la optimización de los recursos y la sustitución de los fertilizantes químicos por el uso de abonos naturales. 

 

La agricultura sostenible es respetuosa con el medio ambiente y potencia la biodiversidad. Los abonos naturales mejoran la materia orgánica y fertilidad de los suelos, la capacidad de retención de agua y evitan la erosión de la tierra. También se rige por la rotación de cultivos, lo que genera un aumento de la productividad. 

 

Gracias a esto, las frutas y hortalizas son más sanas, tienen mejor sabor y una mayor calidad nutritiva.

 

Esta diferenciación, frente a la producción de la agricultura convencional, es la clave. 

 

La demanda de frutas y verduras ecológicas está en auge. La creencia de que los alimentos con residuos químicos pueden ser perjudiciales para la salud, es cada vez mayor. Por ello, la población está dispuesta a pagar más dinero por productos bio.

 

La compra de productos ecológicos no es una moda pasajera. La creciente preocupación por el cambio climático, también ha llevado a la sociedad a investigar más sobre la procedencia de los alimentos que consumen. De hecho, la compra sostenible ha aumentado un 16,4% en el último año en España, según el Informe Anual de la Producción Ecológica de Ecovalia.

 

Además, el uso de fertilizantes naturales supone un gran ahorro para los agricultores, ya que son más baratos que los tradicionales. Varios ejemplos de abonos ecológicos son el guano, el estiércol fertilizado o el compost. 

Otra ventaja de la agricultura ecológica es que recibe mayor apoyo por parte de la Unión Europea. Los agricultores no solo reciben una ayuda económica, sino que también pueden acceder a asesoramiento sobre las mejores prácticas para aumentar los beneficios. 

 

Todo indica que la agricultura sostenible puede convertirse en el sistema agrario del futuro. 

 

Así se indicó en el pasado Foro Cajamar Agro de Agricultura sostenible. Por tanto, apostar por la transición hacia la agricultura ecológica, es también una oportunidad de anticiparse a los retos venideros y de asegurarse un hueco en el mercado. 

 

Para ofrecer productos ecológicos y sostenibles, los agricultores deben cumplir con la normativa agroecológica avalada por organismos como INTERECO, ECOCERT o CERES. Asimismo, las explotaciones que quieran producir de forma ecológica, tienen que pasar por un proceso de conversión con controles en cada fase de cultivo hasta que consigan el sello de garantía ecológica.