¿Cómo se prepara el sector de la agricultura para librar la batalla contra el Covid 19?

Agricultura

Tras unos meses críticos en los que la agricultura demostró ser un sector estratégico, respondiendo ante la crisis sanitaria con un enorme esfuerzo para seguir llevando hasta el consumidor las verduras y frutas frescas, el otoño se presenta como un nuevo desafío para el campo.

 

El COVID 19 sigue presente en nuestras vidas y nuestras empresas, y las organizaciones que formamos parte del sector de la agricultura, precisamente por nuestra posición estratégica y la función que cumplimos como proveedores de alimentos básicos, tenemos que ser especialmente estrictos en la contemplación de las medidas de prevención y seguridad.

 

Para ello, las asociaciones que agrupan el sector, así como los diferentes gobiernos de las comunidades autónomas, han desarrollado una serie de protocolos de obligado cumplimiento para prevenir el contagio en las explotaciones y también para actuar ante la aparición de síntomas en algún/a trabajador/a.

 

Todas las explotaciones agrícolas deberán contar con dicho protocolo, y si fuese necesario, ampliado con unas medidas específicas adaptadas a su actividad.

 

Especialmente importantes son las medidas a tomar en cuanto a refrigeración y ventilación de los espacios de trabajo, las distancias de seguridad entre trabajadores y las barreras de protección si fueran necesarias.

 

El protocolo COVID 19 de la empresa debe ser conocido por todos los trabajadores y se aconseja para ello el uso de cartelería y señalización en los accesos, los espacios de trabajo y las zonas comunes como comedores o salas de reunión.

 

Así mismo, si hubiera trabajadores provenientes de ETT, deberán también estar al tanto de todas las medidas. Para ello es necesario informar detalladamente a la ETT del protocolo COVID 19 de la empresa.

 

Es necesario organizar grupos y turnos de trabajo, de manera que se pueda respetar la distancia de seguridad. También es importante la delimitación de las zonas de trabajo y los accesos y la programación para la entrada y salida del personal de manera escalonada.

 

Es imprescindible llevar los EPI´s reglamentarios y en cualquier caso, es obligatorio el uso de mascarillas y guantes, excepto en los casos en los que por fuerza mayor la persona esté exenta de esta obligación.

 

Se aconseja el lavado frecuente de las manos con jabón o bien, si esto no fuera posible, frotarlas con gel hidroalcóholico, así como extremar la higiene corporal, lavar uniformes o ropa de trabajo de manera diaria y no tocar cara y ojos.

 

En el caso de que haya en la explotación una persona con posibles síntomas de enfermedad por COVID 19 (fiebre, tos, mareos, fatiga, debilidad, problemas para respirar con normalidad), se procede si es posible al aislamiento o bien a la separación del resto del personal con una distancia mínima de dos metros.

 

A partir de ese momento comienza un proceso de trazabilidad, tanto del personal con el que ha tenido contacto para hacer un seguimiento de su evolución, como de las zonas de trabajo donde ha estado para proceder a su desinfección y limpieza.

 

El/la trabajador/a se irá a casa evitando el transporte público y allí deberá contactar por teléfono con su centro de salud para recibir instrucciones sanitarias.

 

Como el resto de sectores de la actividad económica en nuestro país, la agricultura tiene una responsabilidad para con la sociedad y para con sus trabajadores y estamos seguros de que todas las explotaciones están preparadas para cumplirla, tal y como han hecho desde el inicio de la pandemia con el fin de proveer a los mercados de fruta y verduras frescas.