Verano: ¿Cómo conservar fresca la fruta?

Verano: ¿Cómo conservar fresca la fruta?

09 de agosto de 2017 /
Naranjas y Frutas
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El 21 de junio dimos la bienvenida al verano de una vez por todas. Pese a que prácticamente desde mediados del mes de abril hemos sufrido muchísimos cambios de temperatura con el calor ya acechando, el verano puro y duro ya ha llegado y el sol domina allá por donde estemos. Y es que el mercurio está a punto de alcanzar cifras que no se recuerdan. De hecho, muchos expertos hablan de que posiblemente estemos ante el verano más caluroso de los últimos años, algo que por desgracia se repetirá en los próximos años debido al cambio climático. Y ante tanto calor debemos buscar siempre cosas frescas, tanto en líquidos como en sólidos.

Aunque siempre es recomendable comer diferentes piezas de fruta, en la época estival suele aumentar mucho el consumo de frutas. El amplio abanico de posibilidades que nos ofrece este alimento a la hora de poder consumirlo (batidos, zumos, trozos…) y el hecho de encontrar frutas tan refrescantes como la sandía o el melón hacen que las dietas tengan más piezas de este tipo de manjar. Pero, ante tanto calor, mucha gente tiende a pensar que única y exclusivamente pueden hacer uso de las neveras para mantener a los alimentos fríos. Pero no es así. Por ello, hoy en ‘Naranjas y Frutas’, os acercamos algunos trucos para conservar bien frescas nuestras piezas de frutas.

El primer consejo que debemos cumplir a rajatabla es el de seleccionar las piezas que nos vamos a comer. Muchas veces ponemos demasiadas piezas encima de la mesa y en ocasiones, entre tanta comilona veraniega, no nos queda espacio para dos melocotones más. Por eso, antes de poner los codos encima de la mesa hay que elegir y seleccionar muy bien cuánta fruta vamos a comer. Y una vez hecho esto, a limpiarlas. Es importante escoger las piezas porque el lavado de la fruta hace que se descomponga antes, por lo que es fundamental lavar las frutas que vayamos a comer o bien con un buen chorro de agua o bien pasando un papel seco para retirar la suciedad que pueda tener.

Otro consejo es olvidar que solo la nevera refresca. Muchas frutas, como por ejemplo las uvas, las piñas, los mangos o las ciruelas, no necesitan siempre estar en la nevera para refrescarse. Una opción más natural para que nuestras piezas de fruta superen la batalla del calor sin tener que abrazar las frigorías es la de guardarlas en un recipiente bien tapado pero con algún que otro agujero para que puedan tener su particular respiración. Y una vez guardado todo, ese recipiente lo dejamos en un lugar bien fresco y seco para que la Naturaleza haga el resto.

Y, por último y no menos importante, no juntar todas las piezas de fruta en un mismo sitio. Cada fruta tiene sus diferentes propiedades y también sus diferentes necesidades a la hora de refrescarse, por lo que es importante no juntarlas y mantenerlas a todas las piezas al mismo nivel para que no pueda ponerse mala una de las piezas y ‘contagiar’ al resto de nuestros alimentos.

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